FORO DE DUBAI A CONTRAMANO, por Dr. Humberto Salazar
Acaba de terminar en los Emiratos Árabes Unidos, especificamente en Dubai, la Cumbre Global de Gobiernos, que contó con la asistencia de "más de 60 jefes de estado y de gobierno", incluyendo al presidente de la República Dominicana Luis Abinader, y tuvo como lema algo así como "Moldeando los gobiernos del futuro" (Shaping Future Goverments), lo que sería lo mismo que decir el mundo del futuro.
Al mismo tiempo que se celebraba está importante cumbre mundial, por coincidencia se publicó en el Listin Diario un artículo del economista Juan Ariel Jiménez, bajo el título "Crecer en un Mundo Desglobalizado", dónde plantea la urgente necesidad de la República Dominicana de adaptarse a lo que parece ser un cambio brusco en la relaciones entre países y la ruptura de los paradigmas que sostuvieron la globalización del comercio en las últimas décadas.
Plantea Juan Ariel, que hay señales de este cambio en la disminución de la inversión extranjera, las cifras de exportaciones globales y la restricción en el comercio mundial, con la imposición de barreras arancelarias, un conjunto de actividades económicas que han sido fundamentales para el crecimiento sostenido de la República Dominicana desde los años 60 del pasado siglo.
Hablamos entonces de un mundo donde por un lado, nuestro principal aliado comercial y socio estratégico por cercania geografica, que son los Estados Unidos, es el promotor más importante de estos cambios, que tienden a crear un futuro con estados nacionales fuertes y aislados, mientras en Asia y parte de Europa todavía hablan de la Ruta de la Seda y las cadenas de valor, que son planteamientos promovidos por China que ha ido quedando en el olvido.
Este es el mundo en que al parecer nos encontramos como nación, y dependiendo del tren que elijamos en el actual momento, podriamos o no seguir transitando la ruta que nos llevó de ser un país colocado en la cola de los países pobres en Latinoamérica, a ser hoy día una de las economias más abiertas y, a pesar de las dificultades, de las más admiradas del continente.
Es el momento entonces de plantearse seriamente, como fue el lema de la cumbre de Dubai, la forma en que vamos a "Moldear" la RD del futuro, aprovechar el momento de un presidente que no plantea una reelección, es el caso de Luis Abinader, y quizás este dispuesto en los próximos 3 años a discutir, poniéndose por encima de contradicciones e intereses particulares, que tipo de país queremos en las próximas décadas y para esto convoque a las fuerzas vivas de la nación.
La RD debe entender que es muy probable que la época de las zonas francas, las remesas y el turismo con uso intensivo de nuestros recursos naturales podría estar llegando a su fin, y deberiamos pensar como país, la forma en que queremos adentrarnos en un futuro que luce incierto, y dónde tenemos retos y oportunidades que deberíamos entender, y en el caso de estos últimos aprovechar.
Quizás nuestro reto más importante en este momento es trabajar para romper con la desigualdad y la exclusion que caracteriza nuestra sociedad, un futuro con estados fuertes deberá tener ciudadanos educados, sanos, conscientes de sus deberes y derechos, que vivan en países con gobiernos que tengan, como lo planteó el presidente de EAU en Dubai, "la felicidad humana y el bienestar social como eje.central".
Teniendo como marco las ideas que pueda traer el presidente Abinader y las expresadas por Juan Ariel en su artículo, quizás llegó la hora de sentarnos a pensar como una nacion pequeña si, pero que para suerte nuestra está "colocada en el mismo trayecto del sol", posición geografica que junto a nuestra estabilidad política y paz social, son los valores tangibles que nos podrían ayudar a navegar con seguridad por las aguas tormentosas que se aproximan.